vergel

Mi voz emergió. De mirar de frente al dolor, de hundir los ojos y manos en heridas profundas, de los decires inscritos en el cuerpo...mi voz brotó. Esto es una transformación imaginativa, un proceso de indagación, el camino hacia una reparación. Aquí derramo sangre. Son mis golpes. Amor, dolor, rabia, vergüenza. Experimentación de la memoria, la piel, la materialidad, los afectos y la textura, donde coemergen pasado y presente, afectos y efectos invocados y revividos. Tocar es siempre ser alcanzado, acariciar, elevar, conectar, envolver, reconocerse. Todo alimenta mi energía. Ira y superación. La sublimación de la guerra.